dora en su taller
Mientras esa mujer del Rijksmuseum
con esa calma y concentración pintadas
siga vertiendo día tras día
leche de la jarra al cuenco
no merecerá el Mundo
el fin del mundo.

Vermeer, Wisława Szymborska en traducción de G. Beltrán y A.A. Murcia Soriano.